1.4.10

Notas de Autor.

Estamos todos enfermos... y, encima, de lo mismo. Lo extraño son los diferentes síntomas que presenta cada individuo, sin ir más lejos, un pobre loco desquiciado empezó a gritar que estaba harto del tequila y que quería beber Petit-Suisse.

Eso es raro, como las conversaciones ajenas que se escuchan mientras uno se concentra en su copa o en mear dentro de la taza o hacia otro objetivo.

Ese día, más bien el siguiente, inventamos el whisky con plátano... nada de licores, te hablo de mojar un verdadero plátano en whisky y luego beberlo. Pero el plátano mejor si no se come después, no sienta bien.

Los delirios nos llevaron a intentar desmantelar una mafia hostelera. Primero descubrimos que lo que habían "robado" en un bar estaba misteriosamente escondido en el almacén de otro bar del mismo dueño. Después pensamos en pillar una gran cantidad de hierba... pero hierba para un mes.

Recibí por mis méritos un boli nuevo, éste... éste es una máquina superior. Es ya un bolígrafo con todas las letras.

Y no es que ese maldito pese más, es que tiene el centro de gravedad torcido.

¿Y ser narcolépsico? Estar tan tranquilo y de repente... ¡Plaf! Y después despertarse y decir: ¿Qué coño ha pasado? ¿Y por qué tengo sangre en el culo? Lo que pasa es que yo no puedo dormir cuando estoy despierto.

Y, sin embargo flota en un mar de vino, no es que la gente piense, si no lo que es realmente, como un pedo bien pestoso en una habitación cerrada...(¿?)

Yo, por mi parte, no me olvidaré de lo que el Psicotrópico me dijo, que el hombre nació cuando un mono cogió una piedra y aprendió a matar.

3 comentarios:

Lobo de Bar dijo...

Muy bueno, plas plas plas

Pablo Pérez Lavilla dijo...

Dame el nº de tu camello

P. Lavilha dijo...

No es un camello, es un dromedario, que estamos en crisis.