2.11.11

Sin título.211.


creo que no entiendo mucho de todo ese rollo de las poses. porque realmente no sé si yo soy real o sólo pose. y gente que parece actuar en realidad están siendo reales. gente real que en verdad está actuando. si poso, por lo menos lo hago también cuando estoy solo, lo que me convierte en real. pero, al ser tímido, mi pose es la de estar quieto y callado. creo que sólo conozco a una persona real. siempre joven.


     escritorio. interior. luz tenue de flexo.
          Veo una caja de cerillas, un mechero, un dado que   marca el 2, una lista de canciones, un sacapuntas, una taza    vacía, un cenicero lleno de las cenizas de anotaciones    quemadas, eso en el lado izquierdo.
          A la derecha, veo un par de chapas de paulaner, un posavasos de glasgow, un ratón, un par de papeles, unos     auriculares, cuatro bolígrafos, un taco de post-its,    escritos de un viejo indecente de bukowski, una cesta con      cinta adhesiva y el menú del restaurante chino gran muralla, eso en el lado derecho.


el resto de la película se la pasó enfrascado en la digital hoja de papel en la que pretendía recoger una bitácora de un un viaje desde el trono de mimbre. apagué la t.v. supongo que al rato apagaría las luces y se iría a dormir.

me gustan los post-its, son como farolillos chinos alumbrando la plaza del escritorio. recordándome, memento, lo que tengo que decir. son como el apuntador agachado susurrándome el resto del guión cuando me quedo en un folio en blanco.

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