13.1.12

Del naranja y negro Princeton.


Descansaba relajadamente en mi cuarto después de tediosas horas de estudio, acompañándome estaban las palabras de un Jack Kerouac abandonado de todo, incluso de sí mismo, en una destartalada cabaña en Big Sur, CA.

Él vive en estos capítulos soledad bañada en la Paz más absoluta, gozando con los colores del cielo, hablando con el mar… Retrata aquí la belleza del mundo, y critica muy sutilmente a una sociedad manchada de materialismo e incapaz de ser feliz. También comenta, y a esto es a lo que quería llegar, la novela de Hermann Hesse El lobo estepario (la cual está ahora mismo en mi lista de títulos esperando en mi anaquel) y cito:
         (…) lo cual resulta para mí infinitamente más interesante que la estúpida y absurda novela ‘El lobo estepario’ que está en la cabaña y leí con indiferencia, un viejo estúpido denunciando el “conformismo” actual, mientras se cree todo el tiempo una especie de gran Nietzsche, viejo imitador de Dostoievsky con 50 años de retraso (se siente torturado en lo que llama un “infierno personal” ¡porque no le gusta lo mismo que le gusta a los demás!) – Es mejor contemplar al mediodía el naranja y negro Princeton de las alas de una mariposa – Y lo mejor de todo es ir de noche a la costa a escuchar el sonido del mar.





 Es curioso que la opinión del que quizá sea mi escritor favorito influya tanto en mi prejuicio hacia una novela que aún no he leído –y que ardía en ganas de leer- Sin embargo, no me dejaré convencer tan fácilmente y seguiré con mis planes de leerla antes de marzo.

También me llama la atención que muchas veces, hace no tanto tiempo, yo me sentía en ese “infierno personal” por sentirme demasiado diferente, y estoy convencido de que, de haber leído El lobo estepario en aquella época estaría ahora más encerrado en mí mismo y no podría ser feliz, pues no sabría apreciar del todo esas alas de mariposa como sé hacerlo ahora.

Duluoz, te debo una más.


5 comentarios:

Pilar dijo...

Creo que lo de vivir en un "infierno personal" es simplemente una cuestión de actitud, de qué concepto tengas de ti mismo. En mi opinión no tiene nada que ver con qué libros leas, éso sólo cambia tu percepción hacia el mundo, que es distinto.

Pero de todos modos estoy de acuerdo de que tomarse la vida como lo hacía Kerouac es mucho más sano a largo plazo.

P. Lavilha dijo...

A eso me refiero, la actitud que yo tenía respecto al mundo y a la vida era bastante "infernal"... ahora gracias a gente que he conocido (aunque casi en vez de gente podría decir UNA persona) ahora puedo ver mejor el brillo las mariposas.

Lobo de Bar dijo...

A mí El lobo estepario me decepcionó, quizá porque esperaba mucho. Desconocía la opinión de Kerouac al respecto.

Léetela, pero sigue contemplando las alas de las mariposas...

vErdE! :) dijo...

Volar con alas de mariposa, bonita imagen mental... volar y además pensar, sorprenderte por las pequeñas cosas (desde las alturas todo se ve enano)que ves desde allá, entre el viento... eso es i n d i s c u t i b l e m e n t e un Lujo.

pd: la palabra que hoy demuestra mi humanidad es "patol" jajaja!

P. Lavilha dijo...

Espero que no me decepcione, Lobo, que tengo ganas de hincarle el diente, y tranquilo, que las alas de las mariposas van a seguir en esta cabeza enferma mucho tiempo... no hacerlo sería dar pasos atrás.

Desde arriba todo se ve perfecto, gracias, tu sí que eres patol (o el adjetivo correspondiente) ;)