22.12.12

Capítulo XXX (Parte V).

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Corrí y corrí mientras pensaba en que aquí en Estagira los días son largos, aunque también son cortos —o al revés—; corrí tanto que pensé que algunas partes de mi cuerpo se me iban quedando atrás, de reojo me pareció ver cómo mi mano derecha se rezagaba durante unos segundos como para coger aire.

Subí cada tramo de escalera a saltos de tres escalones, incluso de cinco y de seis, abrí la cerradura de mi cuarto con un ágil movimiento de muñeca y desde el umbral salté haciendo una acrobacia en el aire en la que aterricé tumbado en el colchón vestido únicamente con la funda de la almohada —y en calcetines, pero supuse que a esos psicopompos no les importaría—.

Me vi desde arriba, ahí tumbado vestido con la funda de la almohada y con gaseosas zetas saliéndome de la cabeza, aunque también vi mi cabeza, quiero decir por dentro. Era un espacio infinito, no sé si blanco o negro. Y junto a mí estaba una figura difusa, con una voz profunda. Daba un poco de miedo todo aquello, pero supuse que sería uno de esos psicopompos y me tranquilicé, pues aún llevaba puesta la funda de la almohada. Me dijo:

—Alonzo, ¿De qué tienes miedo? —me gustó su acogedora voz.
—No lo sé.
—¿Temes morir? —preguntó.
—Puede…
—¿Temes que todo se acaba justo ahora que eres feliz? —volvió a preguntar.
—No lo sé, es posible…
—Pues no tengas miedo ahora, pues tú sobrevivirás a la misma Muerte.

Confieso que fue un sueño bastante extraño, y de hecho no es más que eso, un sueño, así son los sueños.

6 comentarios:

Oliver dijo...

Te felicito por tu blog.
Un saludo!!
Oliver

P. Lavilha dijo...

Muchísimas gracias!
un abrazo!

AtaqueEscampe dijo...

Te ha tocado la lotería y has abandonado el blog por montar tu propia editorial??

P. Lavilha dijo...

Más quisiera jaja sólo estoy de parón navideño, enseguida vuelvo.

Apócrifo Amargo dijo...

Esta pero que muy interesante esto de XXX, espero que no acabe aquí, me huele familiar la confusión y muchas cosas, es de una oscuridad luminosa.

P. Lavilha dijo...

Supongo que algún día volveré por los submundos de Alonzo Testa. Por cierto, he decidido ampliar el título a "Capítulo XXX" (por razones obviamente pornográficas).

Bienvenido al lado oscuro de los lunáticos.