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5.11.11

Curiosidad y cerveza.


-Lo importante es sentirse bien con uno mismo-le dije a Leonard al volver a sentarme a la mesa después de pedir la tercera ronda de cervezas. Es curioso, no recuerdo de qué estábamos hablando antes de levantarme. -¿De qué estábamos hablando?-me preguntó con la mirada perdida tras pegar un trago. Llevábamos una hora escasa en el Hyde Corner, nuestro templo de cerveza, dianas, café y periódicos matutinos.

¿Qué hago aquí? ¿Qué sitio es éste? Me resulta familiar pero… ¿Por qué todos hablan francés? ¿No estaré en…? No. No. Imposible. Me termino esta cerveza y me marcho.

-¿Quieres jugar?
-¿Perdona?
-Si quieres echarte unos dardos, hemos puesto partida para tres y nos falta uno. ¿Te apetece?
-Claro… esta pinta tiene poca conversación.

La barra metálica y brillante. Un personaje con chupa de cuero y camiseta de AC/DC muy borracho dando golpes a mi barra metálica y brillante. Leonard y yo olvidamos sus gemidos y apuramos nuestras copas, el barman está más borracho y no tenemos prisa, yo me había prometido escribir todos los días y no beber en lunes, pero estamos de celebración, amigos, he dado mi primer paso en el camino sin ni siquiera moverme. Quiero sentirme bien conmigo mismo  y para eso me olvido de todo lo que no tiene lugar allá donde iré. Siempre, toda mi vida, he tenido sueños y no objetivos. Ahora tengo un solo objetivo y es el de vivir mis sueños, contento con lo que venga, porque el que-no-venga-nada es demasiado triste, como una tela de araña colgando de todo y nada.

Tenemos una radio sin baterías, y entre ruidos grises se escuchan cuchicheos, sonrisas de payaso y sombreros grandes. Otro trago y otro trago, para acabar solo en una cama que no es mía. ¿Y qué hago aquí? Hace tiempo que Leonard se perdió en la noche, hace tiempo que la noche se perdió en el día. Voy haciendo eses bajo el sol temprano con una sonrisa en los labios por debajo de la que ya estaba pintada. No sé de dónde vengo, y no estoy muy seguro de a dónde voy pero, ojo, tengo esa sonrisa.

SOY DEMASIADO DIFERENTE A LO MÁS PARECIDO QUE HAY.

Quieren que me deje de tonterías y ESCRIBA. escriba algo SERIO. Yo sólo sé lo que me dijo Tom Zé, “¿Por qué esa manía enferma? ¿Esa preocupación por parecer tan serio?”.

Pues, sin tonterías, quiero encerrarme y escribir de verdad. Quiero irme, no para siempre, sólo por un tiempo, y terminar de descubrirme. Que todos mis amigos me envíen cartas, ahora sí que leo lo que ponen las cartas, quiero leerlas, quiero que haya gente que me quiera contar cosas, quiero que haya gente que quiera escuchar las mías. Quiero no poder quitarme nunca esta sonrisa.

22.3.10

¿Qué fue del cagador?

Hoy hace exactamente 3 años que tomé esta foto en un área de descanso en Francia, camino de Carcassonne. Recuerdo el árido paisaje, y que en cuanto mis compañeros de clase y yo bajamos del autobús comenzó a nevar... primer día de viaje de estudios, primera parada... todo perfecto.

Perfecto hasta que encontraron esa suma cagada en uno de los váteres de "a pulso". Las primeras reacciones fueron de asco, bien las recuerdo... las mías no. Mi alocada mente juvenil de 16 años encontró esa obra mejor que cualquier otra cosa que lo que nos ofrecía esa parada... y allí mismo eché la foto con mi móvil, la cual permaneció en dicho teléfono hasta ahora, momento en el que decido compartirla con el mundo.

Pero lo realmente interesante de una foto como ésta son las incógnitas que presenta, como un buen crimen de serie de televisión.

Se puede deducir que los restos hallados son de una persona que llevaba horas conduciendo con la tripa a punto de reventar, y que al llegar con prisas al servicio sólo tuvo que hacer un pequeño esfuerzo para que la gran bolsa fecal hiciese explosión, errando el objetivo, el agujero de desagüe, por lo que se observan salpicaduras de alta velocidad en el perímetro de la zona de impacto, además de pequeñas gotas gravitacionales que indican que aquello realmente era una diarrea de las cojonudas.

El sujeto fue privado de honor y dignidad al no contar con no más de un paquete de pañuelos de papel rosas, dependiendo la cantidad de estos de si seguiría su camino fresco, limpio, seguro y aliviado o con el culo encharcado (o como dice Evandro, ano-nadado).

Una pregunta curiosa que me surge ahora tres años después es... ¿qué habra sido de este sujeto? La idea de que las mujeres sencillamente no cagan nos lleva a pensar que es un hombre pero, ¿y si no es un hombre? ¿Me habré cruzado alguna vez con él/ella por la calle? ¿Habrá muerto?

¿Qué fue del cagador?

11.1.10

Mon fabuleux destin.

Los tipos como yo somos como Amélie, vivimos soñando, y cuando llega el momento de actuar... no podemos.
Verá, mi pequeña Amélie, usted no tiene los huesos de cristal, podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad con el tiempo su corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿A qué espera? ¡Ande! ¡Vaya a por él!
Hombre de Cristal
La próxima vez igual por fin no estoy soñando.

23.11.09

París, 1900.

Quién pudiera haber vivido esos años en París, que sustituía entonces a Roma como Capital del Arte y la Cultura en mayúsculas. Durante este año se celebraron dos acontecimientos internacionales, la Exposición Universal, para la que se construyó la famosa Torre Eiffel, entre abril y noviembre; y los Juegos Olímpicos, entre mayo y octubre.
Se puede decir que París se exibe al mundo, y el mundo se exibe en París.

Es en estos años cuando miles de jóvenes (y pobres) artistas se mudan a esta ciudad desde todos los rincones del mundo, concentrándose sobre todo en el barrio de Montmartre, icono de la revolución parisina durante la Comuna, donde se respiraba un ambiente bohemio. Este barrio será la cuna de corrientes artísticas como el Impresionismo o el Cubismo... la Vanguardia.

De este barrio se puede destacar un casi ruinoso edificio, llamado el Bateau-Lavoir, donde se reunían los artistas y compartían ideas... artistas como Picasso o Miró, de estos hablaré otro día.