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18.11.11

Discurso del Sol.

El siguiente texto es un fragmento de Miedo y Asco en las Vegas de Hunter S. Thompson, reformado ligeramente para retratar mis sentimientos durante el auge del movimiento 15M en la Puerta del Sol de Madrid.


            Emocionantes recuerdos de aquellas noches en Madrid. ¿Cinco meses después? ¿Seis? Parece toda una vida, o al menos una Era Básica: el tipo de punto culminante que no se repite. Madrid en mayo de 2011 fueron una época y un lugar muy especiales de los que valía la pena formar parte. Quizá significase algo, quizá no, a la larga… pero ninguna explicación, ninguna combinación de palabras o música o recuerdos puede rozar esa sensación de saber que tú estabas allí y vivo en aquel rincón del tiempo y del mundo. Significase lo que significase…
            La historia es algo difícil de conocer, debido a todos esos cuentos pagados, pero aun sin estar seguro de la “Historia” parece muy razonable pensar que de vez en cuando la energía de toda una generación se lanza al frente de un largo y magnífico fogonazo, por razones que no entiende nadie, en realidad, en el momento… y que nunca explican, retrospectivamente, lo que de verdad sucedió.
            Mi recuerdo básico de esa época parece anclarse en una o cinco o quizá cuarenta noches (o mañanas muy temprano) que me ponía delante del ordenador medio loco y, en vez de irme al bar, enfilaba hacia la plaza de Azoguejo ataviado con una vieja mochila de rebook rosa y una zamarra con el lema de Yes We Camp… y cruzaba con un libro el túnel de Guadarrama bajo las luces de Villalba y Torrelodones y Las Rozas, sin saber a ciencia cierta qué vía tomar cuando llegase al otro lado (aún no me había acostumbrado al metro)… pero absolutamente seguro de que fuese en la dirección que fuese, encontraría un sitio donde habría gente tan entusiasmada e “indignada” como yo: de esto no había duda…



            Había locura en todas direcciones, a cualquier hora. Si no en Sol, por Callao, o hacia abajo, por Segovia… en todas partes saltaban chispas. Había una fantástica sensación universal de que hiciésemos lo que hiciésemos era correcto, de que estábamos ganando…
            Y esto, creo yo, fue el motivo… aquella sensación de victoria inevitable sobre las fuerzas de lo Viejo y lo Malo. No en un sentido malvado o militar; no necesitábamos eso. Nuestra energía prevalecería sin más. No tenía ningún sentido luchar… ni por parte nuestra ni por la de ellos. Teníamos todo el impulso; íbamos en la cresta de una ola alta y maravillosa.
            Así que, en fin, menos de seis meses después, podías subir a un empinado cerro en Segovia y mirar al Sur, y si tenías vista suficiente, podías ver casi la línea que señalaba el nivel de máximo alcance de las aguas… aquel sitio donde el oleaje había roto al fin y había empezado a retroceder.

2.4.11

Un par de años.

Me gusta recordar fechas y horas y lugares y... me gusta todo un poco. Por ejemplo, recuerdo que hace justamente dos años estaba a punto de cumplir 18 años, fui a cenar una pizza con un par de amigos y volví a casa pronto para cumplirlos con mi familia. Cuando llegué no había nadie y me puse 'Miedo y asco en Las Vegas' mientras cruzaba esa barrera de madurez impuesta.

Sé que no llevaba tiempo planeándolo ni nada, que se me ocurrió de pronto. -Voy a hacer un blog-me dije, y así empecé a cagarme en la sociedad y todas esas gilipolleces que te salen cuando aún eres un crío. No quiero decir que ahora me siento más adulto, pero no soy el mismo que dijo: -Eeemmm.... nubes y... nubes y... nubes y... yo qué sé, tripas mismo.

Y ya son dos años... ya no escribo en mi nueva mesa blanca a la luz de un flexo y con el monitor daewoo atándome a los demás de ahí fuera, ahora me siento en el váter y tecleo con imprecisión con los pantalones por los tobillos.

He descubierto muchas cosas últimamente, y de lo único que me puedo arrepentir es de no compartirlas todas.

20.2.10

Football Season is over. 5 años.

20 de Febrero de 2005, Hunter Thompson, desde su granja de Woody Creek en Colorado llama a su mujer, Anita, para que vuelva y le ayude con trabajos pendientes, durante esta llamada, Anita escucha una fuerte ruido, el ruido de un calibre 45 disparado por el célebre periodista a su propia boca. Lo encontraron sentado sobre la máquina de escribir, con sólo una palabra escrita: Consejero.
No más juegos. No más bombas. No más caminar. No más diversión. No más natación. 67. Eso es 17 años pasados los 50. 17 más de los que necesitaba o quería. Aburrido. Siempre estoy gruñón. Ninguna diversión –para nadie. 67. Te estás volviendo codicioso. Actúa según tu edad. Relájate –esto no dolerá.
La vida de Hunter Thompson, o Raoul Duke, o Paul Kemp... imposible retratarla en apenas unas palabras. Palabras, palabras... una vida dedicada a ellas, no exclusivamente, según el propio Doctor Gonzo, fue una vida llena de excesos, demasiados, que no recomendaría... simplemente en él surtió efecto.

Una vida que culminó con el increíble funeral financiado entre otros por Johnny Deep, que le interpretó en la película Miedo y Asco en Las Vegas, y posteriormente en la aún sin estrenar El Diario del ron. Una gran torre culminada por el gran puño de dos pulgares con la piedra de peyote, símbolo del Periodismo Gonzo del que fue padre, que disparó sus cenizas sobre Owl Farm, lugar donde residió durante sus últimos años. A los pies de esta torre, el Gran Tiburón rojo, y como nota músical, su canción favorita, Mr. Tambourine man del legendario Bob Dylan.

¿Qué más puedo decir de este personaje de Louisville? ¿Hablar sobre libros como El Diario del ron o Miedo y Asco en Las Vegas? ¿De sus artículos para Rolling Stone? ¿De Los Ángeles del Infierno? ¿De su candidatura para Sheriff de Aspen con el partido Freak Power? ¿Del Derby de Kentucky? ¿De los sándwiches club? ¿De Screwjack? ¿De San Francisco, o Los Ángeles o Puerto Rico?

Habrá tiempo... hoy sólo quería recordar un poco a este genio que posiblemente sea una de las razones más importantes por las que yo empecé a escribir... ¿por qué no?

22.1.10

3138 Fillmore Street.

Volvamos a San Francisco, en 1965. Hace unas cuantas semanas mencioné el divertido cameo de Hunter S. Thompson en Miedo y Asco en las Vegas, ahora quisiera hablar un poco del local, The Matrix, donde también podemos ver en la película a Jefferson Airplane tocando "Somebody to Love", aunque esta canción sea de 1967.

Este local fue abierto por Marty Balin, el que sería el líder inicial del grupo Jefferson Airplane, en Agosto del 65 para tocar allí.

Anteriormente una pizzería, el 3138 de Fillmore Street acogía los inicios de la psicodelia musical con sus pioneros, Jefferson Airplane, y demás grupos, tanto de rock como de blues y jazz, entre los que podemos encontrar a The Doors, Big Brother & The Holding Company, Sparrow (que posteriormente se pasaría a llamar Steppenwolf), Santana y los Steel Mill de Bruce Springsteen.

Este club fue prácticamente el epicentro de la noche en la bahía de San Francisco, hasta su cierre en 1972.


28.11.09

¿Será posible?

Me cago en la leche... he visto Miedo y Asco en Las Vegas (1998) de Terry Gilliam unas veinte veces, y hasta la noche de hoy no me había fijado en el cameo de Hunter S. Thompson, autor del libro, interpretándose a sí mismo; cuando Johnny Deep, que actúa como Raoul Duke/Hunter Thompson está alucinando en The Matrix en 1965 y se vé a sí mismo, es decir, a Hunter, mientras la voz en off dice: "Y ahí estaba yo, así es, aquí estoy. Me cago en la leche, yo era...".

La verdad es que este quizás sea uno de los cameos más divertidos que he visto, seguramente, pero me jode no haber visto antes a mi escritor favorito en mi película favorita... es como ¡Aaauuu mama!