Mostrando entradas con la etiqueta París. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta París. Mostrar todas las entradas

20.1.10

Muerto de hambre.

Como Joan Miró para llegar a la surrealidad.
Me explico, la surrealidad, según los propios surrealistas, es el estado entre el sueño y la vigilia, en el que realmente se es uno mismo. Es el estado de automatismo en el que la razón no tiene cabida, y se crea de forma automática el contenido mismo del propio artista. Para llegar a este estado, los surrealistas tenían varios trucos, entre los cuales se encuentran el consumo de opiáceos u otras drogas, la hipnosis, o incluso, y esto me hace mucha gracia, el dormirse en una postura muy incómoda con un objeto en la mano que les depierte en cuanto se caiga... es decir, pintar o escribir... dejémoslo en crear, justo en el momento en que te despiertas sin llegar a despejarte.
Pero Miró no hacía eso, en sus primeros años en París, ciudad vanguardista por excelencia, pasaba tanta hambre que se tumbaba en su cama y miraba al techo, viendo en él cómo las manchas se convertían en estrellas, en planetas y sufriendo leves alucinaciones que le inspirarían en sus pinturas abstractas, como las del llamado Universo Miró.



11.1.10

Mon fabuleux destin.

Los tipos como yo somos como Amélie, vivimos soñando, y cuando llega el momento de actuar... no podemos.
Verá, mi pequeña Amélie, usted no tiene los huesos de cristal, podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad con el tiempo su corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿A qué espera? ¡Ande! ¡Vaya a por él!
Hombre de Cristal
La próxima vez igual por fin no estoy soñando.

23.11.09

París, 1900.

Quién pudiera haber vivido esos años en París, que sustituía entonces a Roma como Capital del Arte y la Cultura en mayúsculas. Durante este año se celebraron dos acontecimientos internacionales, la Exposición Universal, para la que se construyó la famosa Torre Eiffel, entre abril y noviembre; y los Juegos Olímpicos, entre mayo y octubre.
Se puede decir que París se exibe al mundo, y el mundo se exibe en París.

Es en estos años cuando miles de jóvenes (y pobres) artistas se mudan a esta ciudad desde todos los rincones del mundo, concentrándose sobre todo en el barrio de Montmartre, icono de la revolución parisina durante la Comuna, donde se respiraba un ambiente bohemio. Este barrio será la cuna de corrientes artísticas como el Impresionismo o el Cubismo... la Vanguardia.

De este barrio se puede destacar un casi ruinoso edificio, llamado el Bateau-Lavoir, donde se reunían los artistas y compartían ideas... artistas como Picasso o Miró, de estos hablaré otro día.