3.11.12


Hoy es uno más de esos días en los que me siento en mi trono de mimbre frente al teclado dispuesto a escribir una historia genial y las palabras simplemente no brotan. Y sin embargo, otros días mis ojos buscan desesperadamente un bolígrafo con el que apuntar algo y la desidia paraliza mis músculos e impide que pueda levantar el culo del puto sofá.

He decidido escribir sobre eso, pero no creo que me den un Planeta por ello. Imaginaos: “Paul Village, ganador del Planeta por escribir sobre cómo un escritor no escribe”. Con el dinero me compraría un par de cervezas y tal vez ayude a niños pobres y salvaría alguna especie en extinción.

La vida del escritor siempre pasa por momentos buenos y momentos malos; y yo, los que he vivido no son ni buenos ni malos, yo no soy escritor ¿os engañé? No lo creo… cualquiera puede juntar dos palabras, o incluso diecisiete, pero no te hacen santo por no haber roto un plato ¿no?

Alguna vez me han aplaudido por alguno de mis párrafos pero, no sé, me recuerda mucho a cuando tu abuela te dice que eres el niño más guapo del mundo o algo así.

Prefiero mirarme al espejo y decirme “¿Y ahora qué?” y sonreírme. 

2 comentarios:

Sergio DS dijo...

Tu abuela no es imparcial, yo creo serlo e incluso capaz de distinguir lo normal, lo regular y lo destacable.
Escribes de puta madre, ya despertarán las musas.

P. Lavilha dijo...

Gracias, por un momento pensé que me estabas llamando guapo jaja